LA PRUEBA DE ESFUERZO EN LA VALORACIÓN DE LOS DEPORTISTAS

La prueba que evalúa tu corazón: El Test de Ruffier

Cuando sometemos a nuestro cuerpo a un sobre esfuerzo, es imprescindible escuchar y sentir cómo éste va respondiendo.

Los especialistas recomiendan hacer un seguimiento de determinados valores.

El índice de Ruffier permite evaluar la adaptación del corazón al esfuerzo, mientras el índice de Dickson permite evaluar la capacidad del corazón para recuperarse después de un esfuerzo.

El Test de Ruffier-Dickson es un método muy simple y fiable basado en una fórmula que sirve para obtener una valoración acerca del estado de forma de nuestro corazón.

¿En qué consiste?

Consiste en realizar una serie de mediciones de nuestra frecuencia cardíaca durante una prueba, que se basa en la realización de 30 flexiones profundas de piernas, durante 45 segundos.

Midiendo la frecuencia cardíaca antes del esfuerzo, inmediatamente después del mismo y seguidamente un minuto después del final del ejercicio, se obtienen unos valores que nos ayudarán a conocer nuestro estado de salud actual gracias a la fórmula de Ruffier.

test de ruffier
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Paso a paso

  • 1. La persona se sitúa de pie, sentada o tumbada para medir su frecuencia cardíaca previa (P0) a la realización del esfuerzo.
  • 2. La persona comienza de pie y debe llevar a cabo un total de 30 flexiones profundas de piernas. Hay que realizar 30 flexiones completas (20 en el caso de las mujeres) en 45 segundos, no siendo válido el esfuerzo si no se completan las 30 flexiones. Inmediatamente después de terminar la última flexión de piernas, hay que volver a medir la frecuencia cardíaca (P1).
  • 3. Transcurrido un minuto después del final del ejercicio de flexiones de piernas, hay que realizar la tercera y última medición de la frecuencia cardíaca (P2), dando por finalizada la prueba física.

Recientes estudios sociológicos revelan la existencia de bajos niveles de práctica de actividad físico-deportiva.

Entre los principales argumentos para el abandono de la práctica se detecta la ausencia de disfrute en el desarrollo de la misma.

Por el contrario, las experiencias gratificantes tienden a reproducirse y generan adherencia a la actividad.

Una condición física básica y coordinación dinámica general y segmentaria es requerida en la mayoría de las disciplinas deportivas; por tanto, su desarrollo es importante para asegurar esas condiciones mínimas para el disfrute.