Los beneficios de la asistencia domiciliaria

Con el paso de los años la salud se va deteriorando y son muchas las personas que tienen que recurrir al servicio de asistencia sanitaria domiciliaria. Al dejar de ser autónomos necesitan ayuda para llevar a cabo las tareas diarias o al enfermar, necesitan unos cuidados especiales. Aunque son muchas las personas que deciden ingresarlos en una residencia geriátrica, lo cierto es que la mayor parte de los casos pueden tratarse en el hogar.

Ventajas de la asistencia domiciliaria

No solamente las personas mayores se pueden beneficiar de este tipo de servicios, también los dependientes o enfermos de cualquier edad. Entre los beneficios a nivel sanitario que los mismos ofrecen se encuentra la exclusividad con la que es tratado el paciente al hacerlo en su propia casa. Además, hay más facilidad y rapidez en la recuperación al encontrarse en un entorno que le aporta positividad psicológica como es su hogar. De hecho, el traslado a un hospital o residencia hace que se sienta inseguro y fuera de su entorno lo que puede provocar que su salud empeore.

En lo referente al aspecto social supone un menor coste si se compara con una residencia, tanto en los traslados como en los servicios recibidos. La asistencia domiciliaria también supone una mayor intimidad, algo de lo que no se goza en una residencia, tanto para descanso como en temas de higiene.

El servicio de asistencia domiciliaria se puede completar con la teleasistencia. Gracias a la utilización de nuevas tecnologías, los mayores o enfermos pueden estar comunicados con el resto del mundo a través de los smartphones o de Internet.